De la pantalla al suelo del salón
El mundo que les encanta, ahora en sus manos.
Muchos peques ya saben lo que es levantar un mundo bloque a bloque en una tablet. Estos cubos llevan esa idea a la vida real: piedra, agua, madera y hierba que se pueden tocar y que se unen con un clic en construcciones que salen de su cabeza.
No hay niveles que superar ni una única respuesta correcta. Cuando terminan, lo desmontan y aquello se convierte en la siguiente idea.
Aprender STEM jugando
Lo construyen, lo prueban, lo resuelven.
Que un puente aguante o que una torre suba un cubo más exige probar, fallar y volver a probar. Ahí aparecen solas la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, en mitad de una tarde de juego normal.

Ciencia
Notan cómo tiran los imanes, descubren qué mantiene una torre en equilibrio y ven qué pasa cuando mueven un solo cubo.

Tecnología
Los cubos se combinan en pequeñas estructuras y mecanismos que pueden explorar, cambiar y volver a intentar.

Ingeniería
Lo planean, lo levantan y lo ponen a prueba. Si una pared se tambalea, buscan solos la forma de reforzarla.

Matemáticas
Formas, patrones, simetría y espacio salen de forma natural en todo lo que construyen.
El resultado: un juego sin pantallas en el que planifican, prueban y crean a su ritmo.
Un juego que crece con sus ideas
Un set. Mil construcciones.
Los mismos cubos se convierten en algo nuevo cada vez que se abre la caja.
Sin instrucciones
Hoy una casa, mañana un castillo con foso. Ellos deciden en qué se convierten los cubos, y casi siempre una construcción les da la idea de la siguiente.
El clic que engancha
Las caras magnéticas hacen que unir los cubos sea facilísimo. Ven el resultado al instante, y eso suele bastar para que sigan construyendo.
Mejor en compañía
Solos, con un hermano o con papá y mamá al lado. Compartir un mismo mundo es planear juntos, esperar turno y pasar muchas tardes en el suelo del salón.
100 o 150 piezas
Elige el tamaño de su mundo.
El set de 100 piezas es compacto, ideal para los primeros mundos y construcciones más pequeñas. El de 150 deja sitio para paisajes grandes, más personajes y más manos construyendo a la vez. ¿Dudas entre los dos? Con el de 150 tardarán mucho más en quedarse sin cubos. Y con los imanes, recoger y empezar de cero es cuestión de segundos.
Qué incluye
Todo lo que necesitan para crear un mundo.
Abres la caja, vuelcas los cubos y a construir.

100 o 150 cubos magnéticos
Elige la caja que mejor encaja con tu familia. Las dos traen una mezcla de cubos de piedra, agua, hierba y madera.
Personajes y detalles
Los cubos de personajes y detalles especiales dan vida a cada mundo y hacen que empiecen las historias.
Vuelta a empezar
Cada cubo se combina de mil maneras, así que la misma caja es un juego distinto cada vez.
Bueno saberlo
Lo que los padres preguntan primero.
Respuestas rápidas antes de hacer tu pedido.
¿Cuántas piezas trae cada caja?
Puedes elegir entre una caja compacta de 100 piezas y una más grande de 150. Las dos incluyen cubos magnéticos de colores y estampados variados, además de cubos de personajes y detalles.
¿Para qué edad es?
Lo recomendamos a partir de 6 años. Contiene imanes y piezas pequeñas, y no es apto para menores de 3 años.
¿Tienen que seguir unas instrucciones?
No. Los cubos están pensados para construir libremente. Los peques hacen casas, personajes, vehículos y paisajes a partir de sus propias ideas, sin un plano paso a paso que seguir.
¿Pueden jugar varios niños a la vez?
Sí. Las dos cajas funcionan muy bien para construir en compañía, y la de 150 piezas da más margen para proyectos grandes con hermanos, amigos o un adulto. Si son dos y cada uno quiere su propio mundo, elige 2 cajas: así no hay que repartir.
¿Cómo se recoge?
Se juntan los cubos en pequeños bloques antes de guardarlos en la caja. Así se recogen más rápido y quedan listos para la próxima construcción.
¿Qué debo saber sobre los imanes?
La caja contiene imanes y piezas pequeñas, por eso está pensada para niños a partir de 6 años y no es apta para menores de 3. Unos hábitos sencillos ayudan:
- Mantén los cubos lejos de bebés y niños pequeños, también de los hermanos menores.
- Vigila el juego cuando haya peques cerca.
- Revisa los cubos de vez en cuando y aparta los que estén agrietados o dañados.
- Guarda todo en la caja al terminar.
Si se traga o se inhala un imán, acude de inmediato a un médico.
Navidad y Reyes ya están aquí
Que este año lo abran bajo el árbol.
Elige 100 o 150 cubos magnéticos y deja que empiece la construcción. Envío gratis a toda España en 6 a 12 días laborables: pide antes del 3 de diciembre para Navidad y antes del 15 de diciembre para Reyes.
Garantía de devolución de 30 días · Los más pedidos se agotan: no esperes a diciembre
Desde el suelo de su salón
Lo que están construyendo las familias.
Así encajan los cubos en el día a día de casa.
Después de cenar, directo a la caja
Mi hijo tiene 7 años y antes pedía la tablet nada más terminar el postre. Ahora va a por la caja y monta una granja con un río que la cruza. Los imanes sujetan bien, así que las paredes no se caen mientras pone el tejado.
Dos hermanos, un solo pueblo
La mayor, de 9, diseña las calles y el pequeño, de 6, las llena de casas y personajes. Negocian en serio quién hace el puente. Cogimos la de 150 y ya han usado casi todos los cubos.
Se acabaron las piezas que no encajan
Mi hija se frustraba con esos bloques diminutos que hay que apretar con fuerza. Estos se pegan por cualquier lado y se pasa el rato construyendo, no peleándose con las piezas. Lo último ha sido una torre de piedra con un jardincito alrededor.
Me quedé corto con la de 100
Los cubos son bonitos y se ven resistentes. Pedí la de 100 y al segundo día mi hijo ya los había gastado todos en una sola granja, así que vamos a por otra caja. Si dudas, ve directamente a la de 150.
Regalo de Reyes para los nietos
Compré 2 cajas de 150 para que cada nieto tenga la suya en mi casa. Construyen por separado diez minutos y luego lo juntan todo en un mundo enorme. Y se envuelve en un momento.
Con dos cajas, un castillo con foso
Cogimos 2 cajas de 150 para mis dos y al final lo juntan todo: un castillo con foso que ocupa medio salón. Con una sola caja no habrían llegado ni a la torre. Los imanes aguantan aunque el gato pase por encima. Es el juguete de los sábados de lluvia.